INFANCIA Y ADOLESCENCIA CONECTADAS. CÓMO EDUCAR PARA UN USO EQUILIBRADO DE LOS DISPOSITIVOS TECNOLÓGICOS.

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INFANCIA Y ADOLESCENCIA CONECTADAS. CÓMO EDUCAR PARA UN USO EQUILIBRADO DE LOS DISPOSITIVOS TECNOLÓGICOS.

Por Dr. Julio Cukier

 adictics

Hace no muchos años la comunicación entre las personas era a través de la voz, de las miradas, de las conversaciones con tonos, que hacían comprender el estado de ánimo de los interlocutores y transmitían los afectos positivos o negativos.

En cambio actualmente los medios tecnológicos han cambiado de tal manera que la comunicación pasa por algo mucho más impersonal. Esto ha llevado a que los extremos se toquen y se vaya de la máxima soledad a la máxima interconexión.

Y se ha generado otra paradoja: la realidad comenzó a pasar en los niños mas por las pantallas que por lo que sucede fuera de ellas  y esto es lo que van aprendiendo desde pequeños con la complicidad y a veces hasta del beneplácito de los padres y otros adultos, que lo usan como excusa  para dejar a los más chicos solos y entretenidos.  Mientras tanto, los adultos están cada vez más ocupados en sus cosas, usando además una escala de valores en donde las prioridades han dejado de ser las relaciones afectivas.

Todo esto ha llevado a que la tecnología se convierta prácticamente en una adicción.

Además, muchas veces sucede que los hijos manejan la tecnología mejor que los adultos para quienes el aprender resulta “demasiado complejo”.  Por lo cual no comparten esos espacios con sus hijos y permiten que ellos se expongan a los múltiples riesgos al que el uso no adecuado de la tecnología los expone.

Es obvio además que los intereses comerciales juegan un rol fundamental en la estimulación de estas conductas y que vulneran los derechos de la niñez de aprender a convivir y relacionarse con un mundo real.

La forma de evitar muchos de estos inconvenientes es estar cerca de los hijos tratando de compartir muchos de los progresos tecnológicos y las informaciones que son muy útiles, participando también de los juegos, intercambiando opiniones y escuchando la interpretación que hacen los niños y adolescentes sobre lo que ven y escuchan, ya que muchas veces la comprensión errónea de lo que reciben como información puede llevar a situaciones que inciden negativamente en su formación y sus actos.

Hay que saber como dice el profesor Julio Moreno que “muchas veces los niños reciben datos que lo llevan a pensar y sentir que “pueden drogarse, pelearse, matar, robar, ver sitios revistas o películas xxx mas o menos cuando quieren”

Pareciera que los medios tecnológicos han ocupado un espacio exagerado en la educación de nuestros hijos, reemplazando a los adultos capacitados para ello.

Entre los trastornos más frecuentes vinculados a la aparición de las nuevas tecnologías pueden observarse las alteraciones del sueño y una sensación creciente de soledad y depresión, además de las consecuencias físicas como dolor en los dedos y muñecas, trastornos oculares, dolores de cuello y espalda por las posiciones que adoptan en el uso de los diferentes medios tecnológicos.

Las recomendaciones que parecen mas lógicas son las de no exponer a los niños menores de 2 años a ninguno de los medios tecnológicos para permitir que su formación pase mas por la relación con personas que lo rodean, ya que el aprendizaje en este período seguramente será fundamental para su futuro.

Aprender juegos, en especial al aire libre, escuchar cuentos, compartir experiencias con otros seres humanos, desarrollar la imaginación, expresar sus deseos e inquietudes, son algunas de las formas que ayudan a conformar la personalidad de un niño y armar un conjunto de actitudes que le permitirán relacionarse adecuadamente con los demás.

Otra forma de evitar esta invasión de la tecnología es estimular a los hijos a realizar  actividades   deportivas que además de saludables generan experiencias en las relaciones que se establecerán en un futuro y que lo alejaran del aburrimiento, una de las causas más importantes que lo hacen incurrir en situaciones de riesgo en el futuro.  Pero para ello, como para todo, hay que comenzar a incorporar hábitos deportivos durante la infancia,  acompañándolos o participando junto con ellos,  lo que ayudará a generar situaciones de interacción personal y a adquirir experiencias propias mas positivas.

La idea no es demonizar los medios tecnológicos sino simplemente considerarlos como otras  herramientas de información, comunicación y aprendizaje. Y evitar que  se conviertan en el único medio para estos procesos vitales. Y saber, sobre todo,  que la escala de valores que los niños van construyendo desde su nacimiento,  pasa mucho más por las relaciones humanas del mundo real que por lo recibido a través de la tecnología.

POR LO MENOS POR AHORA

 

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BULLYING, LA VIOLENCIA INVISIBLE. HISTORIAS DE LA VIDA COTIDIANA

3 bla bla baja

El que crea que molestar, insultar, golpear, discriminar a un compañero/a es una situación sin consecuencias y sin importancia, que es sólo una broma y nada más, está equivocado.

Si bien algunas veces puede parecer algo momentáneo y sin secuelas visibles, cuando el maltrato ocurre hay que saber que frecuentemente lleva a que se transforme en habitual, lo que genera en todos los que participan consecuencias inmediatas y mediatas severas.

Hace pocos años atrás, en una escuela del sur argentino, el hostigamiento reiterado y sin solución generó una respuesta violenta por parte del agredido que portando una pistola mató a varios compañeros de clase.

Hubo otras situaciones en las que alguien sometido a las burlas reiteradas, al menosprecio y ataque físico, después de contarlo a los adultos que lo rodeaban sin obtener ayuda, se sintió acorralado y no encontró más escape que el suicidio.


Lo llamativo es que cuando estas situaciones gravísimas suceden, todos se sorprenden.

Muchas veces, el agresor trata de que no sea evidente lo que está sucediendo, salvo para sus pares. Parte del hostigamiento sistemático (“bullying”) tiene que ver con la inseguridad del agresor, que para mostrarse como más fuerte, líder o “piola” frente a sus pares busca alguna debilidad o diferencia en un compañero o compañera para exponerla y reafirmar sus fortalezas frente al grupo. Intentando al mismo tiempo, que los adultos no se enteren.

Mensajes de burla en las redes sociales, risas, útiles arrojados desde atrás, insultos y amenazas, exclusión de las actividades del grupo; cuando estas situaciones se hacen hábito y siempre dirigidas a las mismas personas, el daño que se produce es difícil de predecir. Ocurren con altísima frecuencia. Es excepcional que deriven en suicidios u homicidios, pero es probable que terminen, por diversas vías, afectando negativamente la vida presente y futura de las víctimas y de los agresores.

El lugar que un adolescente tiene frente a sus pares y la imagen de sí mismo que éstos le devuelven, es muchas veces, lo más importante en su vida durante esta etapa. Los síntomas severos de ansiedad y del estado de ánimo, junto con la mayor frecuencia de ideación suicida y peor calidad de relaciones son significativamente más frecuentes en los adultos que sufrieron hostigamiento sistemático en la infancia o adolescencia.

Es importante tratar de evitar y corregir estas situaciones:

  • Docentes y demás adultos en las escuelas deben estar atentos a todo lo que sucede, en los recreos o en el aula.
  • Es importante tomar medidas preventivas como charlas o actividades de concientización para alumnos y docentes en los colegios.
  • Tomar en serio cualquier relato de quien fue agredido o de sus compañeros no involucrados y observar rastros de maltrato que van desde la desaparición de sus elementos escolares hasta el desgarro de la ropa o la resistencia o malestar del agredido antes de ir a la escuela; también puede manifestarse con síntomas somáticos como cefaleas, dolores abdominales reiterados, etc.
  • Debe tenerse en cuenta que los adolescentes pertenecientes a minorías, entre ellas las de los alumnos homosexuales, inmigrantes o con capacidades especiales, están particularmente expuestos y por lo tanto deben tomarse medidas específicas para protegerlos; por ejemplo con iniciativas para prevenir, además del maltrato concreto, las manifestaciones de racismo, homofobia o cualquier tipo de segregación. Cuando los jóvenes concurren a escuelas con mayor tendencia a estigmatizar las diferencias, las consecuencias para la salud mental de los involucrados son significativamente más severas.
  • En algunas provincias del país existe la posibilidad de radicar la denuncia correspondiente si estas situaciones no se corrigen.
  • Es importante que tanto las víctimas como los agresores, una vez detectados, reciban atención psicológica.
  • Debe medirse el impacto y la eficacia de los programas que se vayan implementando para prevenir el maltrato escolar sistemático, en cada escuela y a nivel comunitario.

Dr. Julio Cukier. Director Médico de ADOS

Dr. Sebastián Cukier. Coordinador del Área Salud Mental de ADOS