VACUNARSE NO SOLO ES CUESTIÓN DE NIÑOS. Por Dra. Alejandra Casado

vacunasadolescentesHabitualmente los padres conocen y cumplen con las vacunas indicadas para sus hijos pequeños,  pero generalmente desconocen el esquema de vacunación recomendado para sus hijos adolescentes. Por lo tanto, no es de sorprender que muchos adolescentes no hayan recibido todas las vacunas recomendadas para ser protegidos de enfermedades que pueden poner en riesgo su salud.

A continuación presentamos las vacunas que se recomiendan normalmente para los años previos a la adolescencia y la adolescencia.

Vacuna Triple acelular

Se recomienda una dosis de refuerzo de la vacuna triple bacteriana acelular (Tdap) entre los 11 y 12 años (la mayoría de los adolescentes habrá recibido cinco dosis previas de una vacuna relacionada entre  los 2 meses y los 6 años). La vacunación brinda protección continua contra tétanos, difteria y coqueluche.

El tétanos es una enfermedad del sistema nervioso central provocada por una toxina secretada por la bacteria Clorstridium tetani. El tétanos no se contagia de una persona a otra, sino que se transmite cuando la bacteria Clostridium tetani penetra la piel lesionada y los tejidos subyacentes. La infección por tétanos tiene más probabilidades de ocurrir por una lesión leve que por una grave, pero esto sucede porque las heridas graves tienen más posibilidades de recibir tratamiento y limpieza adecuados.

La difteria es una enfermedad poco común, pero alguna vez fue mortal para los niños, y es provocada por la bacteria Corynebacterium diphtheria. 

La tos ferina o coqueluche es una enfermedad sumamente contagiosa provocada por la bacteria Bordetella pertussis, la cual produce toxinas que paralizan partes de las células respiratorias, conduciendo así a una inflamación del tracto respiratorio. Los recién nacidos, que son demasiado pequeños  para vacunarse, son vulnerables en particular a complicaciones graves o muerte por coqueluche. Se indica especialmente a los adolescentes y adultos familiares de los recién nacidos a que se vacunen, con el fin de protegerlos.

Vacuna antimeningocóccica

Recientemente se ha incorporado una dosis de la vacuna meningocóccica tetravalente entre los 11 y 12 años de edad. La vacuna protege contra las diferentes enfermedades provocadas por la bacteria Neisseria meningitidis. Estas bacterias pueden provocar meningitis y sepsis generalizada. La enfermedad meningocóccica invasiva puede ser mortal, y los sobrevivientes pueden quedar con lesiones permanentes, que incluyen daño cerebral, pérdida de la audición o de una extremidad.

 Vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH)

La edad recomendada para la vacunación contra el virus del papiloma humano  es de 11 a 12 años y en nuestro país esta solo indicada para el sexo femenino. La vacunación incluye una serie de tres dosis que deben administrarse en el lapso de 6 meses. Muchas personas que contraen VPH por transmisión sexual pero no tienen síntomas y en algunos casos se produce una infección persistente, ocasionando cambios en las células infectadas, lo cual puede conducir a la aparición de distintos tipos de cáncer. Los VPH son la causa principal de cáncer cervical, y algunos están relacionados con cáncer anal, de pene, de boca y de garganta. La vacuna contra VPH protege contra los tipos más comunes de virus del papiloma humano que provocan cáncer, y una de las vacunas VPH protege también contra ciertos HPV que provocan verrugas genitales.

LA ADOLESCENCIA ES UN BUEN MOMENTO PARA ACTUALIZAR EL CALENDARIO DE VACUNACIÓN.

Los adolescentes que no hayan recibido vacunas recomendadas en los primeros años de la niñez podrían requerir vacunas para ponerse al día, de tal manera que estén totalmente protegidos.

Es importante constatar que el adolescente haya recibido las 3 dosis de hepatitis B durante la infancia y si no fuese así indicarlas.

La vacuna anti varicela también esta indicada en aquellos adolescentes que no hayan padecido la enfermedad o no hayan recibido la vacuna  previamente. La infección por el virus de la varicela puede ser más severa en adolescentes y adultos.

Vacunándonos nos protegemos y protegemos a los demás.

Una persona que ha sido exitosamente vacunada contra una enfermedad no puede contagiar a otras. De esta manera, al recibir las vacunas recomendadas, los adolescentes no solo se protegen a ellos mismos sino que también extienden los beneficios de la vacunación a sus familias, sus parejas y su entorno en general, y muy especialmente a aquellas personas que por edad o enfermedad no pueden vacunarse.

Link  para adolescentes

¿Por qué es importante vacunarse? (en español)

CDC: Los preadolescentes y adolescentes también necesitan vacunas (en español)

NBA y WNBA se preocupa: Vacunas para adolescentes

Recursos para padres

¿Están sus hijos protegidos contra los cánceres asociados al VPH? (en español)

Influenza: Lo que usted puede saber (256 KB) (en español)

Meningococo: Lo que usted debe saber (502 KB) (en español)

Virus del papiloma humano: Lo que debe saber (357 KB) (en español)

Pertussis: Lo que usted debe saber (449 KB) (en español)

Fuentes de información

Centers for Disease Control and Prevention. National and State Vaccination Coverage Among Adolescents Aged 13 Through 17 Years — United States, 2010. August 26, 2011 / 60(33);1117-1123.

Immunization Action Coalition. State mandates on immunization and vaccine-preventable diseases. http://www.immunize.org/laws Acesado el 31 julio 2014.

HPV Vaccine: State Legislation and Statutes. http://www.ncsl.org/default.aspx?tabid=14381Acesado el 31 julio 2014.

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ANSIEDAD & PICOTEO ¿CÓMO CONTROLARLOS PARA EVITAR COMER DE MAS? Por Lic. María Florencia Bernatene

La mayoría de las veces, lo que nos impide comer saludablemente son esas ganas de picar incontrolables que generalmente se dan a media tarde o después de cenar…

Pero tenemos buenas noticias!!, podemos combatir el picoteo, sólo tenemos que saber picoteo1cuál es su origen:

  • Saltear comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena).
  • Consumir una alimentación insuficiente con ausencia de nutrientes indispensables.
  • Descansar poco durante la noche.
  • Utilizar la comida como “refugio” por tristeza o aburrimiento.
  • Ritmo de vida acelerado.

Al identificar aquellas posibles causas, podremos controlar el picoteo de una manera más fácil.

Los motivos del picoteo pueden ser varios e incluso pueden ir cambiando a lo largo del tiempo. Lo importante es que descubras con cual te identificas y como controlarlo.

Estas son las 4 causas más frecuentes del picoteo:

1)      Saltear comidas principales

Muchas personas creen que comiendo poco adelgazarán. Saltarse el desayuno, la merienda, o eliminar algunos alimentos de la dieta no favorece la pérdida de peso. Saltarse algunas de las comidas solo hace que lleguemos con más hambre a la siguiente, favoreciendo el picoteo, que suele hacerse con lo primero que encontramos, generalmente alimentos poco saludables.

Es importante realizar las 4 comidas principales al día. Comer más veces, pero en cantidades reducidas favorecerá un consumo adecuado de calorías evitando el apetito excesivo.

2)      Descansar poco durante la noche y confundir cansancio con hambre.

Cuando no se descansa bien o no se duerme lo suficiente, por las mañanas el cansancio se hace presente. Además, muchas veces confundimos sueño con hambre y en lugar de obtener energía descansando, la buscamos en la comida.

Para combatir el cansancio lo importante es descansar, pero podemos ayudar realizando un desayuno completo con cereales o pan integrales, frutos secos y frescos  y lácteos descremados. De esta manera ayudamos a disminuir la sensación de fatiga y ayudamos a tener menos apetito hasta la próxima comida.

3)      “Hambre emocional”.

A veces descargamos en la comida nuestras desilusiones, miedos, angustias, enojos, tristezas, etc. La comida nos da ese momento gratificante que necesitamos. Pero debemos preguntarnos antes de picotear si realmente es hambre lo que tenemos o es otra cosa.

4)      Un ritmo de vida acelerado.

Suele pasar que el trabajo, la escuela o las actividades del día a día no nos dejan suficiente tiempo para comer, por lo que se suelen elegir comidas rápidas y poco variadas a lo largo de la semana. Por la tarde, llega el deseo de picar algo dulce, incluso después de la cena.

Es importante planificar semanalmente, de manera inteligente, las comidas a realizar para que sean nutritivas y balanceadas. Preparar viandas  en casa o elegir opciones de restaurantes saludables es la mejor iniciativa para no caer en restaurantes de comida rápida con frecuencia.

No olvidar: comer despacio y saborear la comida. Te ayudará a tener menos apetito y a darte cuenta cuando estés saciado.

 

 

SUICIDIO ADOLESCENTE: SEÑALES DE ALERTA

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En la actualidad, el suicidio de adolescentes ocupa el segundo lugar de las muertes, después de los accidentes de tránsito y antes de los homicidios. Según la mayoría de las estadísticas, desconocer o ignorar los avisos que aparecen y que preceden al intento o concreción del suicidio hace que el riesgo sea mucho mayor.

Factores a tener en cuenta:

  1. Los factores de riesgo familiar y ambiental. Familias conflictivas, desorganizadas o desestructuradas, familias en donde el trato habitual entre sus miembros incluya la violencia verbal o física, donde no existe flexibilidad como para escuchar a los otros miembros del grupo, en especial a los hijos, donde los límites se ponen en forma autoritaria y sin poder o querer explicar las razones con el típico “porque lo digo yo y basta”. La falta de empatía o la dificultad para expresar afecto ante cualquier conducta, no generar un ámbito donde se los escuche y comprenda aunque después se disienta con las opiniones. Los castigos como métodos preferidos de educación.
  2. Las características personales de cada adolescente que van desde actitudes agresivas a sensación de autoestima baja y frustración constante, sin poder evaluar lo positivo y que las situaciones más simples le generan angustia al pensar que no saben o no podrán superarlas en forma perfecta.
  3. Sentirse agredido o rechazado por todos, incluso por sus pares o amigos.
  4. Presentar ambivalencia de actitudes que van desde la violencia al sometimiento.
  5. Tener la sensación de que nada lo distrae ni lo atrae (frecuente en áreas alejadas por ejemplo en la Provincia de Santa Cruz).
  6. Quejas reiteradas sobre situaciones físicas molestas.
  7. Desinterés por su higiene personal y cambios en su vestimenta que a veces son bizarros.
  8. Disminución franca de su rendimiento escolar.

También es importante saber que aproximadamente el 70% de los adolescentes que se suicidan, padecen de alguna patología psiquiátrica. El resto puede hacerlo por impulsividad frente a algún hecho desencadenante (divorcio, mudanza, malas notas, retos agresivos con prohibiciones y/o sanciones, etc.)  O  el acto  es planificado con rigurosidad, y ahí es donde los jóvenes averiguan e indagan sobre los diferentes métodos de suicidio (en internet, comentarios, preguntas).

El suicidio es más frecuente en aquellos adolescentes que consumen alcohol o drogas habitualmente, o se fugan de su hogar, o han hecho intentos previos. Con respecto a las modalidades, las formas más usuales son cortes: 25%, fármacos: 20%, armas de fuego: 15% y ahorcamiento: 14%.

El  intento de suicidio es una expresión extrema del sufrimiento humano. El error más frecuente es el de minimizar el riesgo de que suceda y atribuirle al adolescente el deseo de manipular las situaciones intentando conseguir un beneficio secundario a la amenaza.

De cada 10 adolescentes que se suicidan, de 5 a 8 han dado algún aviso previo, y que 2 a 3 lo hacen por impulsividad relacionada con algún hecho desencadenante.

Según la OMS, es posible prevenir no todos los suicidios,  pero sí la mayoría, ya que gran parte de los suicidas dan avisos de sus intenciones. Esa es la primera señal para solicitar ayuda.


CIFRAS LAMENTABLES

El suicidio es la segunda causa de muerte traumática en la Argentina.

La mitad de los casos están asociados al alcoholismo.

Los grupos etarios más afectados son los adolescentes de 12 a 25 años.

Un ejemplo estremecedor: Según datos de la Asociación para Políticas Públicas incluidos en el trabajo titulado “El problema del suicidio en Argentina 1997-2008. Casos de niños y adolescentes en las provincias del Noroeste”, entre 1997 y 2008 se produjeron 34.193 suicidios.


Dr. Julio Cukier – Director Médico de ADOS. Atención Integral de la Salud del Adolescente.